Escuela de Submarinos Argentina: 87 años formando a los marinos de las profundidades
La historia los recordaría como la generación de los Tarantinos y el punto de partida de marinos especializados en el arte de dominar las profundidades del mar.
Junto con los sumergibles llegó también al país el guardacostas ARA “Belgrano”, buque-base y buque-madre de submarinos. Allí estaba instalada la primera mesa de ataque para adiestramiento de los Comandantes, dando así inicio a las actividades de la Escuela de Submarinos.
Ya llegando a fines del siglo XX, en 1997 se unificaron la Escuela de Submarinos y la Escuela de Buceo, creándose la Escuela de Submarinos y Buceo; que se volvió a separar el 9 de diciembre del año pasado, por resolución del Jefe de Estado Mayor de la Armada N° 108/19, con el fin de mejorar la calidad en la instrucción y formación del personal.
La Escuela de Submarinos brinda formación de excelencia a los submarinistas. Su Adiestrador Táctico de Submarinos (ADITAC) permite una recreación exacta de los equipos y sistemas intervinientes en el ataque con torpedos; y el Simulador de Periscopio (SIPER), desarrollado íntegramente en el país, reproduce virtualmente los escenarios, la visualización de blancos y demás condiciones de la visión por periscopio. Ambos simuladores logran un alto grado de instrucción para los alumnos y un importante adiestramiento del personal submarinista ya que les permite visualizar en 3D cómo es operar en diferentes condiciones de mar y de visibilidad.
“Los alumnos llegan motivados por diferentes cuestiones: historia familiar, relatos de otros submarinistas, creencias sobre la vida en inmersión… pero, a ciencia cierta, no se hacen submarinistas porque les gusta desde un primer momento, sino que con el tiempo uno le va agarrando cariño a la especialidad”, comenta el Director de la Escuela de Submarinos, Capitán de Fragata Walter Darío Tigero.
A lo que su Subdirector, Capitán de Corbeta Omar Eduardo Esperiguin, agrega: “Lo fundamental que encontramos es mucho profesionalismo y mucha camaradería: en el submarino todos dependen de todos”.
Por año se inscriben un promedio de 15 alumnos, que pasaron por una gran cantidad de exámenes psicotécnicos para determinar su aptitud; una vez ingresados a la escuela, tienen que afrontar un año de mucha exigencia académica y física. Comienzan con el Curso de Buceo, que implica la inmersión hasta 6 o 7 metros bajo el agua; y a lo largo del ciclo lectivo, los alumnos son evaluados por su desempeño en el aula, la interacción con los compañeros y el comportamiento a bordo, entre otras cuestiones. El examen final llega a bordo de una unidad submarina, habilitándolos para custodiar las profundidades del Mar Argentino.
Fuente: https://gacetamarinera.com.ar/





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