Submarino soviético K-27: una historia de innovaciones y récords
El K-27 fue el único submarino que se construyó del proyecto 645. La peculiaridad de esta serie era el uso de metal líquido como refrigerante del propulsor. El sumergible fue puesto en quilla el 15 de junio de 1958 y botado al agua casi cuatro años más tarde, el 1 de abril de 1962. El 30 de octubre de 1963, inició su servicio histórico en la Armada de la Unión Soviética. Contaba con cuatro tubos lanzatorpedos en proa de 533 milímetros que usaban, por primera vez en la práctica naval mundial, un dispositivo de carga rápida. Cada uno de esos aparatos tenía mecanismos de alimentación individuales que permitían ser cargados simultáneamente. El 21 de abril de 1964, el K-27 zarpó en su primera misión bajo el comando del capitán de navío Iván Guliáev. A bordo de la embarcación también se encontraban altos cargos de la Armada y los constructores del buque, todos miembros de una comisión especial responsable de la puesta en servicio del submarino y del funcionamiento de su planta de e...